Phishing
Correos y sitios falsos intentan sonsacarte la contraseña o un código. Señales: urgencia, presión y una dirección web parecida a la auténtica.
Eberprot P / security
En resumen: la mayoría de los problemas se evitan con cuatro hábitos: contraseñas únicas en un gestor de contraseñas, un segundo factor, actualizaciones al día y copias de seguridad. A continuación, los riesgos principales, las señales de alarma y los próximos pasos, con calma.
Correos y sitios falsos intentan sonsacarte la contraseña o un código. Señales: urgencia, presión y una dirección web parecida a la auténtica.
Una filtración en un sitio da acceso a otras cuentas con la misma contraseña.
Las actualizaciones corrigen vulnerabilidades conocidas; sin ellas, el dispositivo sigue expuesto.
Los programas «crackeados», los trucos y los generadores de claves suelen contener código malicioso.
Una avería del disco o un ransomware sin copia de seguridad suponen perder los archivos.
Los sitios con HTTPS protegen los datos transmitidos, pero un punto de acceso falso puede mostrarte una página de phishing.
| Situación | Acción | Limitación |
|---|---|---|
| Has introducido tu contraseña en un sitio sospechoso | Desde otro dispositivo, cambiar la contraseña y cerrar las sesiones ajenas | Si la contraseña se repetía, cambiarla en todos los sitios donde se usaba |
| Te ha llegado un SMS con un código que no has pedido | No dar el código a nadie y cambiar la contraseña de la cuenta | El código significa que alguien conoce tu contraseña |
| Has ejecutado un archivo sospechoso | Desconectar el dispositivo de la red y analizarlo con el antivirus | Si hay indicios de archivos cifrados, acudir a un especialista |
| Un servicio ha informado de una filtración | Cambiar la contraseña y activar un segundo factor | La filtración ya no se puede deshacer: espera correos de phishing |
Si tus archivos están cifrados y te piden un rescate, te han cargado dinero en la cuenta o se ha visto comprometido un ordenador del trabajo, no intentes arreglarlo todo por tu cuenta: contacta con tu banco, con el personal informático de tu organización o con una empresa especializada. No pagues el rescate: no garantiza que recuperes los datos.
Las interfaces de programas y servicios cambian. Indicamos las versiones en las que probamos los comandos; en otras versiones los pasos pueden ser distintos.